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MAYANS: APUESTO AL DIÁLOGO, PORQUE HAY COSAS QUE VAMOS A TENER QUE RESOLVER CON SENSATEZ

PorRicardo O. Romano

Ene 19, 2022


El senador formoseño José Mayans fue distinguido el último año con el Premio Parlamentario, y consideró ese galardón como un reconocimiento al bloque Frente de Todos, cuya labor realizada en el Senado de la Nación durante la pandemia destacó. A su vez, señaló que apuesta “al diálogo y a la sensatez, porque hay cosas que vamos a tener que resolver con sensatez, esté quien esté en el gobierno”.


José Mayans lleva 20 años en el Senado y es actualmente uno de los legisladores de mayor antigüedad en el Congreso. En diálogo con Parlamentario, aseguró que apuesta al diálogo y a la sensatez para resolver la compleja situación del país.

Por otra parte y en torno al endeudamiento con el FMI sostiene que “la Argentina es víctima de lo que ha hecho el gobierno de Macri”.


Por su labor legislativa ha sido distinguido con el Premio Parlamentario 2021. ¿Qué significa recibir nuevamente este premio?

Como siempre lo tomo como un reconocimiento a nuestra bancada del Frente de Todos, porque en definitiva lo que hago es coordinar la labor del bloque en forma conjunta con Anabel (Fernández Sagasti), que es mi vicepresidente, y obviamente el accionar que tiene cada presidente de comisión y cada senador, en las distintas comisiones que son de carácter permanente, como así también las bicamerales. Nosotros tenemos la misión de coordinar la acción, sobre todo en un tiempo que ha sido muy difícil, no hay que olvidar que en el 2020 estuvimos en una emergencia general, y en 2021 el primer semestre fue muy difícil, porque la pandemia golpeó muy duro en todo el territorio nacional. Fue un año muy difícil porque empezamos la vacunación con la llegada de las primeras vacunas.



¿Cómo se siguió trabajando en el Congreso en pandemia?

Nosotros sesionamos en forma virtual, en forma remota y solamente los presidentes de bloques lo hacíamos de manera presencial; también en las comisiones la tecnología nos permitió seguir trabajando y tener la presencia en forma normal, con la asistencia de los ministros, la visita de los responsables de los distintos entes. Después, las reuniones que hacíamos con los senadores de todo el país.

Teniendo en cuenta la situación que se dio por la pandemia por el Covid-19, ¿cuál es el balance de legislativo de 2021?

El Senado como siempre ha respaldado la labor del Poder Ejecutivo porque prácticamente todos los DNU que ha confeccionado el PE han sido convalidados por el Senado de la Nación y convertidos en ley. Teniendo en cuenta las medidas que se han tomado por la emergencia, sobre todo en el aspecto económico, en el tema de salud coordinar las políticas públicas con todas las provincias, y en educación, la producción y el sector industrial, fue satisfactorio. Ha sido una tarea muy ardua tanto por parte del Gobierno, como por la parte legislativa: nosotros hemos acompañado en esta emergencia a las distintas áreas del Gobierno.


Después de las elecciones del 14 de noviembre pasado hay una nueva composición en los distintos bloques de ambas cámaras. Por ejemplo, en el Senado el oficialismo ya no tiene mayoría propia. ¿Cómo cree que se va a trabajar en el Congreso en esta nueva etapa?

Tuvimos un año electoral donde perdimos bancas en el Senado como también en Diputados. Yo digo que a todos los oficialismos por el tema de la emergencia no le fue muy bien a nivel mundial, las medidas restrictivas y a veces la falta de las soluciones que espera la gente a lo mejor no da las respuestas del Estado fundamentalmente por las cuestiones económicas. No hay que olvidar que hemos tenido una caída del PBI a nivel mundial que ha sido muy fuerte y un proceso inflacionario a nivel mundial, y por supuesto que hay gente que ha perdido el empleo, que ha perdido su empresa, su comercio. Esto golpeó muy fuerte en la realidad en cada uno de los países y en el nuestro también y esto marcó un clima desfavorable en un año electoral muy difícil. Perdimos bancas y ustedes vieron el resultado: la oposición ha quedado en una posición muy extrema, tan extrema, a tal punto que no aprobó el Presupuesto de 2022, que afecta el desenvolvimiento normal del Estado.



¿Cómo afecta al Gobierno el no tener Presupuesto?

Reitero, afecta el normal desenvolvimiento del Estado, porque el 62% del gasto prácticamente es el gasto social, donde están las jubilaciones, los pensionados, los programas sociales, la educación, la ejecución de viviendas, eso lleva gran parte del Presupuesto. Y después está la seguridad, la defensa nacional y los compromisos contraídos por los subsidios a la energía, al transporte, la deuda de las provincias, las cajas previsionales de las provincias, el sistema previsional argentino y el tema central del endeudamiento público que todavía no hemos podido arreglar con el FMI, por la magnitud del endeudamiento que hemos tenido.

¿Cómo estima que actuará la oposición?

La oposición vio una oportunidad en la pandemia, cuestionaron todos los actos del Gobierno y ahora se lanzan a cuestionar también el Presupuesto, cómo el Gobierno tendría que planificar el Presupuesto, cuando realmente el ministro (Martín Guzmán) vino a explicar cuál era la situación.

En este año de pandemia el crecimiento fue mucho mayor de lo esperado; se esperaba el 5% y nos fuimos prácticamente al 10%, y el déficit público fue menor al presupuestado o sea hemos tenido un comportamiento del sistema económico argentino donde después que comenzamos a recuperarnos de la pandemia nos da muchas esperanzas. Realmente hay que ver las consecuencias que trae esta tercera ola, teniendo en cuenta que tenemos una prórroga del Presupuesto en una emergencia, la verdad que se hace muy compleja la situación del país.


A propósito, al no tener el Presupuesto de este año lo que indudablemente le complica la situación al Gobierno de Alberto Fernández, ¿cómo considera que se podrá seguir adelante?

Yo veo una actitud muy positiva en el presidente de la Unión Cívica Radical, el gobernador (Gerardo) Morales, por cuanto hay un sector que se negó a participar de una reunión con el ministro Guzmán por el tema de las negociones con el Fondo, que como bien dijo Morales es una deuda que ha sido generada por el Gobierno de Macri. Acá la problemática de la deuda es general del país, después está la deuda de las provincias y después están los déficits de las cajas previsionales. ¿Entonces cómo se van a negar a dialogar en una situación tan compleja como la que estamos pasando? Por eso, a mí me parece muy importante la actitud que ha tenido Morales, en un momento que es difícil donde él dice: “Tenemos que asistir al diálogo, no se olviden que la deuda la ha generado nuestro gobierno y no podemos rechazar el diálogo”. A mí esto me da la esperanza que va haber actitudes obviamente de algunos que son extremas y otras que son razonables, teniendo en cuenta que la acción del Gobierno perjudica o beneficia a mucha gente. No se olviden que en el caso de la administración de Macri la pobreza, que estaba en el 22% se fue prácticamente al 40%, y fue el resultado del perjuicio que causó a la vida de muchas personas.



Él (por Macri) hace una lectura, me acuerdo, de un 30% de pobreza después de haber gobernado ocho meses y haber devaluado un 60%. Obviamente esa devaluación afectó en el índice de pobreza e indigencia del país. Entonces lo que falta es tener un poquito de sensatez y el Parlamento se comporta de acuerdo con la sensatez que tengan los distintos bloques. Apuesto al diálogo y a la sensatez, porque hay cosas que vamos a tener que resolver con sensatez, esté quien esté en el Gobierno.

Perdimos bancas y ustedes vieron el resultado: la oposición ha quedado en una posición muy extrema, tan extrema, a tal punto que no aprobó el Presupuesto de 2022.

Entonces senador, habrá que resolver entre todos temas difíciles como el que se debate en estos días, que es llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional…

Lo que pasa en el endeudamiento público, no se olviden que en nuestro Gobierno estuvimos en default prácticamente durante tres años, porque hubo que renegociar, porque era un país que estaba aplastado por el endeudamiento público, se renegoció, se hizo una quita y la economía llegó a tener una relación de 40% del PBI con la deuda. Y esa deuda estaba prácticamente el 50% en dólares y el 50% en pesos, o sea que era una deuda altamente manejable. Ahora cuando se toma un endeudamiento de casi al 100 por ciento del PBI argentino para poder manejar la usura y la fuga de capitales, no existe un plan económico que pueda llevar al éxito la acción. Por eso es muy importante que tengamos diálogo para ver cómo hacemos para cumplir un compromiso que sobrepasa la fuerza que tiene el país, sobre todo para cumplir los vencimientos que han puesto por ejemplo para este año de más de 20 mil millones de dólares. La Argentina no está en condiciones de poder cumplir con ese compromiso, por eso dicen que es insostenible este nivel de endeudamiento con el FMI teniendo en cuenta los plazos que se han fijado. Bueno, ahora ha sido reconocido por el FMI que el crédito fue mal otorgado y que ha sido mal utilizado y que la Argentina es víctima de lo que ha hecho el Gobierno de Macri, que él reconoce que recibió 44 mil millones (de dólares) y les entrega a los bancos porque tenían el temor del Gobierno que venía. O sea, lo entregaron para cubrir la bicicleta financiera que armaron en su Gobierno. Esto fue reconocido por Macri y reconocido por el FMI. Nosotros, los senadores, hicimos en su momento una carta al Fondo para que tenga en cuenta de las condiciones que fue dado y otorgado el crédito.

¿Cómo se resuelve esto?

Esto se resuelve con plazos y como el FMI no hace quita de capital lo que debería tener es intereses razonables y no sobrecarga de intereses, y más teniendo en cuenta la situación de emergencia a nivel mundial que estamos viviendo por una pandemia, no puede ser tratando de obtener dividendos con intereses que son impagables.

Según lo dispuesto por la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura deberá volver tener 20 miembros y no 13. ¿Cuál es su opinión en torno al fallo?



El proyecto en cuestión fue sancionado en 2006 y fue promulgado por el Poder Ejecutivo, y se trabajó sobre eso y se hicieron los cambios que fueron importantes y nunca tuvo supremacía el sistema político, porque el cuerpo está compuesto por senadores que son del oficialismo y de la oposición. Siempre tuvo un sistema muy equilibrado. La única vez que lo desequilibraron, fueron ellos y fue cuando demoraron la jura del senador (Juan Mario) Pais y trataron por dos tercios un proyecto para destituir un juez. Esa fue la única vez que hubo un desequilibrio, pero en general siempre fue un Consejo muy equilibrado. Ahora la Corte hace un fallo donde deja sin efecto una ley que está derogada por el Congreso y eso no lo puede hacer la Corte Suprema de Justicia. De esta manera la Corte ingresa al campo del Poder Legislativo y no lo puede emplazar; es decir, el Poder Judicial no puede emplazar a otro poder, porque está incumpliendo la Constitución y mucho menos poner en vigencia una ley que está derogada. Acá hay una crisis que es realmente fuerte institucionalmente, porque estamos hablando de una institución que nada menos designa o propone a los magistrados.


¿Por qué considera que se ha dado esta situación?

Creo que ha sido una decisión política de la Corte en respuesta a un discurso muy duro que tuvo en su momento el presidente Fernández en torno al Poder Judicial y con respecto a las designaciones que ha hecho la Corte, que estaban fuera del esquema constitucional. Por ejemplo en la Cámara de Casación Penal, que no le corresponde. En definitiva, creo que va a merecer un análisis muy profundo lo que ha hecho la Corte con respecto al tema del Consejo de la Magistratura, no tiene facultades para eso.

¿Cómo observa hasta aquí la gestión del presidente de la Nación?

El presidente asume con una emergencia, con un default, con una situación económica grave para el país, por lo que declaramos inmediatamente la Ley 17.541, que es una ley de emergencia general. Lo primero que hizo el Gobierno es trabajar en el endeudamiento público, tuvimos éxito en la renegociación de plazos de intereses, hubo un ahorro de casi 44 mil millones de dólares al país, el equivalente prácticamente de lo que se sacó al FMI en la primera etapa de la deuda que estaba en dólares bajo legislación nacional y extranjera. Esa primera etapa fue una negociación muy importante, allí empezó a cambiar la situación, pero el 19 de marzo la Organización Mundial de la Salud declara la pandemia y comienzan los problemas en la economía mundial y obviamente también en la economía argentina. Hay que hacer un trabajo muy difícil y con una oposición que ha tenido al principio una participación razonable, pero cuando se acercó el año electoral buscaron la forma de afectar la acción y la credibilidad del presidente.

Pero hubo otras decisiones que se tomaron que para mí afectaron al Gobierno, como lo del caso Vicentin, donde hay una firma que lleva prácticamente el 30% de la cartera del Banco Nación, donde el Gobierno lo que primero que trata de hacer es solucionar el problema de los pequeños productores, y segundo ver lo que representaba la firma para el país, para los productores y acreedores. El país era uno de los principales acreedores a través el crédito que le dio el Banco Nación. Pero esto no fue bien tomado y obviamente hubo marchas y contramarchas…

Y después el otro tema -aunque hay algunos que no coinciden conmigo- y que también afectó, fue que el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que dividió prácticamente, no solamente al país, sino al propio bloque del oficialismo. Esto afectó mucho la acción del presidente, porque para muchos, como nosotros, se violó la Constitución nacional como los tratados internacionales que están allí en la Constitución.

Todo esto afectó tremendamente la figura del presidente y también hubo problemas con el tema de los biocombustibles que afectó y enfrentó también con el sector del campo. Entonces hay cosas que han afectado la gestión del presidente y esto no es fácil de recuperar, sobre todo en pandemia y sobre todo en decisiones, como dije anteriormente, en leyes que han sido muy discutidas y han confrontado a la sociedad y que hasta ahora siguen confrontando. Ha sido una gestión difícil y cosas que realmente se han traído que han dividido la sociedad y que obviamente cada uno tiene su visión en torno a estos temas.

En este año de pandemia el crecimiento fue mucho mayor de lo esperado; se esperaba el 5% y nos fuimos prácticamente al 10%.

¿Qué significa para usted que Cristina Kirchner le haya confiado nuevamente la presidencia del bloque?

En realidad, es un trabajo que venimos haciendo en forma conjunta con ella. Ambos ingresamos al Senado en el 2001. Ella es una persona de mucha experiencia y ha tenido una destacada participación en la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales; ha sido presidenta de la Nación, luego volvió como senadora y ahora como vicepresidenta. Cristina es una persona con un sentido de alta responsabilidad en su trabajo, lo hace muy bien y en forma permanente. Obviamente para nosotros es un gusto poder trabajar con ella, ofrecer este trabajo que lleve soluciones al país y busque esa patria libre, justa y soberana que aspiramos los argentinos. Yo agradezco al bloque la confianza y a mi compañera de fórmula Anabel, con la que siempre trabajamos juntos y el grupo de senadores que tienen responsabilidades en las presidencias de las comisiones y en las vicepresidencias. Siempre digo que este es un trabajo colectivo y hay que destacar la organización que tenemos. Es un trabajo de gran responsabilidad, sobre todo en esta situación tan compleja que vive el país. Yo apuesto al diálogo y a la sensatez, porque hay cosas que vamos a tener que resolver con sensatez, esté quien esté en el Gobierno.

¿Hoy cuál es la situación de su provincia, Formosa?

Primero debemos decir que Formosa no tiene déficit, eso ayuda muchísimo dentro de la emergencia sanitaria. Tenemos un sistema de salud que está trabajando permanentemente; la pandemia nos afectó muchísimo en la primera y segunda etapa, hemos perdido profesionales, cuerpo de enfermeros y estamos trabajando para que no nos golpee la tercera ola. Tenemos un altísimo grado de vacunación en la provincia y eso está ayudando muchísimo. Indudablemente esto afecta menos, siempre y cuando las cosas se hagan como corresponde y se respeten los protocolos. Ya se habilitó el paso internacional con Paraguay y este país está por debajo del 50% en materia de vacunación. Entonces hay que extremar los controles y los protocolos para que la provincia tenga un impacto menor de esta tercera ola de la variante Ómicron que está golpeando al mundo.

Muchos formoseños se peguntarán, ¿José Mayans será candidato a gobernador en el 2023?

La verdad que todavía no sabemos qué va a pasar este año, por lo tanto, creo que hay que ser muy prudente en todas estas cosas y antes que pensar en las candidaturas para 2023 hay que pensar en ofrecer programas de gobierno que alcancen un grado de justicia social importante en el país. A partir de ahí, obviamente puede decir valió la pena postular este representante. A mí me parece importante que las políticas vayan en el sentido de conseguir justicia social que es la esencia de nuestra lucha como decía Perón, fundamentalmente por los niños, por los jóvenes. En definitiva, que tengamos una Argentina más justa, que es lo que nos merecemos todos los argentinos.

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